20140324

Entra en juego Fuera de Juego

Data Estel·lar Lamaginotecanuncia... Dilluns 20140324


Hace tiempo me llegó la información (claro, si lo contó el mismo autor) de que salía al mercado el tomo Fuera de Juego.

Su autor es Roberto González, a quien ustedes deberían conocer por la serie Mi Amigo Mongo o El Gato McGuffin, del pluripremiado ezine fanzine OjodePez. O puede que no lo conozcan porque no lo hayan leído... 



Y por ahí ya se comentaba que era un falsario: que no era un fanzinero sino un profesional. Los años nos dieron la razón (extraña actividad para una unidad de cuenta temporal) y resulta que estuvo haciendo unas tiras para Deporte XXI, suplemento deportivo (por si no quedaba claro) del diario El Correo. ¿Aún no he comentado en este artículo que toda la prensa pertenece a grupos de la derecha y ultraderecha? Pues nada, a seguir haciendo amigos.

Fuera de Juego es una tira sobre un grupo de chicos que entrenan a baloncesto. Como el propio autor no tenía muy claro eso del baloncesto, acabó dirigiendo la serie hacia donde le pareció mejor.

Ha sido publicado por Editoral Siarte, y ha sido olvidado de repartirse por librerías de toda esta geografía. "No, es que somos una editorial pequeña y tal" (también pasa con el Grupo Zeta o con Panini o Planeta).

Roberto González ha tenido una amplia trayectoria en este incierto mundo de la historieta (sólo es cierto para Jan, Ibáñez, unos pocos más y para los que no consiguieron trabajar en ello). Su estilo gráfico es caricaturesco, con personajes de aspecto con frecuencia adorable, que esperan que de ellos se hagan peluches, muñecos de goma de esos de las pastelerías y papelerías y cortinillas de animación para la tele. 

Es de los dibujantes que ha logrado un uso más agradable del color.

No lo he podido leer, en parte por eso, porque, siguiendo una larga tradición de la historieta española, sólo ha llegado a alguna tienda madrileña (otras veces es a alguna gaditana), así que nos esperaremos a otra ocasión. 

Sus lectores dicen que les recuerda a las tiras cómicas estadounidenses, influencias que el mismo Roberto González admite en alguna entrevista (enlace en un párrafo anterior). Dicen que está bien y que sólo echan en falta que sea un recopilatorio de algunas de ellas y no de todas o casi todas, aunque el autor no quiere recordar las primeras porque las considera más toscas.